jueves, 12 de julio de 2012




A veces la vida sorprende, si que sorprende. Y si no estamos preparados para enfrentar lo que venga, ¿Cómo lo solucionamos? ¿Qué hacer cuando de pronto todo se paraliza dentro de ti? Cuando sientes que tienes solo dos opciones; quedarte quieta o huir. Así me siento hoy. En realidad siempre lo he resuelto todo huyendo. Tal vez me he acostumbrado a ir por el camino mas fácil, pero esto lo tengo que enfrentar. Se ve mas grande que yo, quizás hasta mas fuerte; pero se que tengo las herramientas para trabajarlo cuidadosamente. Ningún gigante me intimidara.

No hay circunstancia sobre la faz de la tierra que pueda arrebatarme mi Victoria. Solo es cuestión de mantener la Paz y con ayuda de Dios pelear mi batalla.

“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.” (Isaías 41:10.)