lunes, 24 de septiembre de 2012

Por lo tanto, no desechen la firme confianza que tienen en el Señor. ¡Tengan presente la gran recompensa que les traerá!Perseverar con paciencia es lo que necesitan ahora para seguir haciendo la voluntad de Dios. Entonces recibirán todo lo que él ha prometido.

Hebreos 10:35-36

martes, 11 de septiembre de 2012

¡LA P R O T A G O N I S T A DE MI PROPIA VIDA! 
... de no ser así, claramente otros la van a vivir por mí.#

Pues yo sé los planes que tengo para ustedes —dice el Señor—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza. En esos días, cuando oren, los escucharé. Si me buscan de todo corazón, podrán encontrarme. Sí, me encontrarán —dice el Señor—. Pondré fin a su cautiverio y restableceré su bienestar. Los reuniré de las naciones adonde los envié & los llevaré a casa, de regreso a su propia tierra.
Jeremías 29:11-14


“Cuando yo era pequeño me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. Me llamaba especialmente la atención el elefante, que, como mas tarde supe, era también el animal preferido por otros niños. Durante la función, la enorme bestia hacía gala de un peso, un tamaño y una fuerza descomunales… Pero después de su actuación y hasta poco antes de volver al escenario, el elefante siempre permanecía atado a una pequeña estaca clavada en el suelo con una cadena que aprisionaba sus patas
Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en el suelo. Y, aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que un animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su fuerza, podría liberarse con facilidad de la estaca y huir.
El misterio sigue pareciéndome evidente.
¿Qué lo sujeta entonces? ¿Por qué no huye?

Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba el la sabiduría de los mayores. Pregunté entonces a un maestro, un padre o un tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado.
Hice entonces la pregunta obvia: Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan?
No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente. Con el tiempo, olvidé el misterio del elefante y la estaca, y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho esa pregunta alguna vez.

Hace algunos años, descubrí que, por suerte para mí, alguien había sido lo suficientemente sabio como para encontrar la respuesta:
El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño.
Cerré los ojos e imaginé al indefenso elefante recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que, en aquel momento, el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y, a pesar de sus esfuerzos, no lo consiguió, porque aquella estaca era demasiado dura para él.
Imaginé que se dormía agotado y que al día siguiente lo volvía a intentar, y al otro día, y al otro… Hasta que, un día, un día terrible para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.

Ese elefante enorme y poderoso que vemos en el circo no escapa porque, pobre, cree que no puede.
Tiene grabado el recuerdo de la impotencia que sintió poco después de nacer.
Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese recuerdo.
Jamás, jamás intentó volver a poner a prueba su fuerza…

martes, 4 de septiembre de 2012

“Si anduviereis en mis decretos y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra, yo daré vuestra lluvia en su tiempo, y la tierra rendirá sus productos, y el árbol del campo dará su fruto”.
Levítico 26: 3, 4
Realmente Dios quiere bendecir nuestra vida, el anhelo de Dios es que al nosotros ser obedientes a su Palabra, bendecidnos en gran manera. En este pasaje Bíblico encontramos tres verdades importantes que de ponerlas en práctica alcanzaríamos la bendición de Dios, claro esta que no me extenderé en cada punto, sino que escribiré la esencial que hay en ellos:
Primero: “Si anduviereis en mis decretos”, la palabra “anduviereis” tiene que ver con mantenerse en algo, entonces esta palabra se refiere a mantener un ritmo agradable de vida cristiana delante de Dios, la pregunta es: ¿Realmente andamos conforme a la voluntad de Dios?, ¿Nuestra vida se deleita en andar en sus caminos? O ¿Nuestros caminos están extraviados de la verdad?, cada uno de nosotros tenemos que meditar en esto, puesto que mientras tu no andes conforme a la voluntad de Dios, difícilmente alcanzaras la bendición que Dios tanto desea darte.
Segundo: “y guardareis mis mandamientos”, guardar tiene que ver con atesorar y atesorar tiene que ver con amar algo para así poderlo guardar. Cuando tu en verdad amas a Dios anhelaras guardar sus mandamientos y guardar sus mandamientos tiene que ver con obedecer, y obedecer su Palabra, no hay nada mejor que leer sus Palabra, deléitate en leer la Biblia, puesto que aprenderás muchas cosas que Dios te quiere mostrar, no seas el típico cristiano que solo le gusta escuchar y que le cuenten lo que dice la Biblia y no ir el mismo a revisar lo que dicen las Sagradas Escrituras.
Tercero: “y los pusiereis por obra”, sin lugar a dudas, si tu andas en sus decretos y también guardas sus mandamientos, entonces eso se traducirá en un buen testimonio y en obras, puesto que de lo que hay dentro de ti, brotara en tu vida, eso quiere decir que si tu tratas la manera de vivir para Dios y de obedecerle en TODO, claro esta que pondrás por obra lo que has aprendido y cuando tu comiences a hacer esto, entonces la voluntad de Dios comenzara a bendecirte grandemente.
Una cosa quiero dejar bien clara: “Nosotros tenemos la llave para alcanzar la bendición de Dios”, es decir que Dios siempre estará dispuesto a bendecidnos, pero depende de cada uno de nosotros si realmente queremos cumplir los requisitos para que esto se cumpla.

La pregunta final seria: ¿Realmente quieres obtener la bendición de Dios?, entonces, comienza a realizar lo que la palabra te indica.