miércoles, 9 de mayo de 2012

Aunque estoy rodeado de dificultades, tu me protegerás del enojo de mis enemigos. Extiendes tu mano, y el poder de tu mano derecha me salva. El Señor llevará a cabo los planes que tiene para mi vida, pues tu fiel amor, oh Señor, permanece para siempre. No me abandones, porque tu me creaste.
Salmo 138:7-8