martes, 8 de mayo de 2012


¿Qué hacés cuando tenías enfrente tuyo a una persona que pensaste que se iba a quedar para siempre y solo se convirtió en alguien de paso? ¿Qué hacés con todas las ilusiones?  ¿Con todos los sueños, con todas las cosas que quedaron por decir, con los recuerdos, con esos momentos que quedaron por compartir? 
¿Qué hacés con lo que sentís?
Buenas preguntas que no tienen respuesta, sería fácil hacer todo un bollo de papel y tirarlo al tacho, sin embargo la vida es distinta. Somos personas de carne y hueso, con razón y sentimientos. Una razón que nos permite pensar, recordar y reconocer lo que sentimos, y un corazón o como lo quieras figurar que nos permite sentir, algunos más otros menos, pero sentimientos al fin. Y por ese simple hecho las personas no se olvidan así porque sí, ni todo lo antes mencionado puede ser quitado de un momento para el otro.
Lamentablemente son procesos, son momentos, es experiencia que nos toca vivir, y no podemos simplemente escapar. Supongo que como dicen todos, el tiempo me va a ayudar a olvidar… pero simplemente no quiero olvidar, no quiero olvidar tu perfume, tu sonrisa, tu manera de hablar, tus abrazos, tus besos. Simplemente quiero poder vivir con ello y que no duela tanto cada vez que te pienso.

Ana.