¿Qué hacés cuando tenías enfrente tuyo a una persona que
pensaste que se iba a quedar para siempre y solo se convirtió en alguien de
paso? ¿Qué hacés con todas las ilusiones? ¿Con todos los sueños, con todas las cosas que
quedaron por decir, con los recuerdos, con esos momentos que quedaron por
compartir?
¿Qué hacés con lo que sentís?
¿Qué hacés con lo que sentís?
Buenas preguntas que no tienen respuesta, sería fácil hacer
todo un bollo de papel y tirarlo al tacho, sin embargo la vida es distinta.
Somos personas de carne y hueso, con razón y sentimientos. Una razón que nos
permite pensar, recordar y reconocer lo que sentimos, y un corazón o como lo
quieras figurar que nos permite sentir, algunos más otros menos, pero
sentimientos al fin. Y por ese simple hecho las personas no se olvidan así
porque sí, ni todo lo antes mencionado puede ser quitado de un momento para el
otro.
Lamentablemente son procesos, son momentos, es experiencia
que nos toca vivir, y no podemos simplemente escapar. Supongo que como dicen
todos, el tiempo me va a ayudar a olvidar… pero simplemente no quiero olvidar,
no quiero olvidar tu perfume, tu sonrisa, tu manera de hablar, tus abrazos, tus
besos. Simplemente quiero poder vivir con ello y que no duela tanto cada vez
que te pienso.
Ana.