viernes, 6 de enero de 2012


Hace exactamente 57 días que nos vimos por primera vez, que nos conocimos, que hablamos personalmente, es decir días antes habíamos tenido charlas, pero ese día fue el comienzo.  Estaba nerviosa, si, obvio… toda la ansiedad y la esperanza de que seas vos. ¿Qué pasaría no? Llegaste, y desde ese momento mi atención no pudo ser puesta en otra cosa. Todo tenía que ver con vos, cada movimiento que hacía, pensando por dentro ¿le gustaré?. Eras tal y como esperaba, hermoso. Tal y como te recordaba, desde chiquita ya habías causado impacto en mí. Fue extraño, nadie nos presentaba, nadie mediaba entre nosotros, sin embargo terminé bailando con vos, en un costadito, hablando, gritando en realidad. No importó, fue divertido y agradable. La noche terminó vos trayéndome a mi casa, nunca duró tanto el viaje de Quilmes a mi casa, fue hermoso, la alegría en mi cara fue notable. Después de ahí los días pasaron, y cada día que pasaba iba conociendo algo nuevo en vos, ibas completando cada pedacito del rompecabezas que yo misma me había ideado en mi cabeza, ¿de quien? : mi hombre ideal. Si, sin duda, cada cosa encastraba, todo era perfecto. Tu sonrisa, tus ojos, que me llevan hasta perderme, cada uno de los detalles que componen tu persona me hacían sentir única. Como nunca antes.  Desde el detalle más pequeño al más grande, todo coincidía, todo te llevaba a ser ESE que tanto esperaba y anhelaba que llegara. Nunca pensé que ibas a llegar tan rápido, que ibas a estar ahí para mí desde ahora. Sin embargo, el momento en el que llegaste no se si fue tan perfecto. Las situaciones me dicen que no estoy preparada para esto, vos mismo me lo decís.  Y no me importa, yo estoy lista para cambiar, para aprender, para madurar. Yo quiero esto, es lo que siempre quise, no es capricho, es tener al alcance de la mano, la felicidad. No se si vos estás dispuesto, no se si sentís lo mismo que yo. Pero yo te necesito para esto, tu comprensión, tu paciencia, tu amor. Todo eso necesito de vos para llegar adonde tengo que llegar, para poder acompañarte y estar a la altura de la situación.
Te amo, si… te amo, es poco tiempo dirán, pero son pocas las veces que una persona mira a otra y puede decir convencida que es lo que siempre soñó, que es la que te hace sacar miles de sonrisas cuando pensás en ella, que te puede cambiar el humor de un momento a otro, que te puede hacer felíz con tan solo una palabra.
Son pocas las veces que alguien como yo se siente tan segura de lo que siente. 

11/12/2011