Hace
exactamente 57 días que nos vimos por primera vez, que nos conocimos, que
hablamos personalmente, es decir días antes habíamos tenido charlas, pero ese
día fue el comienzo. Estaba nerviosa,
si, obvio… toda la ansiedad y la esperanza de que seas vos. ¿Qué pasaría no?
Llegaste, y desde ese momento mi atención no pudo ser puesta en otra cosa. Todo
tenía que ver con vos, cada movimiento que hacía, pensando por dentro ¿le
gustaré?. Eras tal y como esperaba, hermoso. Tal y como te recordaba, desde
chiquita ya habías causado impacto en mí. Fue extraño, nadie nos presentaba,
nadie mediaba entre nosotros, sin embargo terminé bailando con vos, en un
costadito, hablando, gritando en realidad. No importó, fue divertido y
agradable. La noche terminó vos trayéndome a mi casa, nunca duró tanto el viaje
de Quilmes a mi casa, fue hermoso, la alegría en mi cara fue notable. Después
de ahí los días pasaron, y cada día que pasaba iba conociendo algo nuevo en
vos, ibas completando cada pedacito del rompecabezas que yo misma me había
ideado en mi cabeza, ¿de quien? : mi hombre ideal. Si, sin duda, cada cosa
encastraba, todo era perfecto. Tu sonrisa, tus ojos, que me llevan hasta
perderme, cada uno de los detalles que componen tu persona me hacían sentir
única. Como nunca antes. Desde el
detalle más pequeño al más grande, todo coincidía, todo te llevaba a ser ESE
que tanto esperaba y anhelaba que llegara. Nunca pensé que ibas a llegar tan
rápido, que ibas a estar ahí para mí desde ahora. Sin embargo, el momento en el
que llegaste no se si fue tan perfecto. Las situaciones me dicen que no estoy
preparada para esto, vos mismo me lo decís.
Y no me importa, yo estoy lista para cambiar, para aprender, para
madurar. Yo quiero esto, es lo que siempre quise, no es capricho, es tener al
alcance de la mano, la felicidad. No se si vos estás dispuesto, no se si sentís
lo mismo que yo. Pero yo te necesito para esto, tu comprensión, tu paciencia,
tu amor. Todo eso necesito de vos para llegar adonde tengo que llegar, para
poder acompañarte y estar a la altura de la situación.
Te amo, si…
te amo, es poco tiempo dirán, pero son pocas las veces que una persona mira a
otra y puede decir convencida que es lo que siempre soñó, que es la que te hace
sacar miles de sonrisas cuando pensás en ella, que te puede cambiar el humor de
un momento a otro, que te puede hacer felíz con tan solo una palabra.
Son pocas las veces que alguien como yo se siente tan segura de lo que siente.
Son pocas las veces que alguien como yo se siente tan segura de lo que siente.
11/12/2011